| lunes, 07 de mayo de 2007 | ||||
Página 1 de 2 Al lector El presente material es un extracto del planteamiento original de estas nuevas herramientas. Debido a lo extenso de su contenido apenas se esbozan algunos de los conceptos que se exponen, por lo que es posible que existan interrogantes que no se encuentren respondidas en este material pero que sí se desarrollan en su totalidad en el libro que el autor ha preparado sobre el tema Bases e interrogantes La Programación neurolinguística surge en la década de los 70 del siglo XX, específicamente en la Universidad de California (USA), donde Richard Bandler y John Grinder estudiaron a las personas y sus patrones de conducta para desarrollar modelos y técnicas que pudieran explicar sus comportamientos y el efecto de la comunicación humana sobre los mismos. El trabajo de estos autores pretendía entender los cambios que se producen en las personas a través de la comunicación y el uso del lenguaje y originalmente se inclinó a un uso terapéutico aun cuando hoy en día es utilizado para varias ramas de la administración, la comunicación, la pedagogía, la educación, el crecimiento personal, entre otras, con un número importante de éxitos y testimonios que le han otorgado el rango necesario para incentivar a los profesionales a especializarse en la metodología e incluso obtener niveles de maestría en el área como la que dicta el Centro Mexicano de PNL.
Los descubrimientos científicos actuales, algunos de ellos en el campo psicológico, fisiológicos y neurológicos, y otros basados en principios de la física quántica, han comenzado a cambiar la idea que se tenía de muchas de las conductas humanas y por lo tanto han dado pie a las propuestas a la que arguye el título del presente trabajo. Si bien es cierto que en los últimos treinta años la Programación Neurolinguística ha sido de mucha utilidad en muchos campos, como lo fueron en su momento los postulados de Taylor y Fayol, la pirámide de Maslow y otros paradigmas propios de la evolución del pensamiento humano, no es menos cierto que la historia ha demostrado que aquello que para un momento era una verdad incuestionable no resulte tan inalterable, sin que por ello su estudio y orientación necesariamente pierdan importancia, pues no se puede subir a un nivel sin haber pasado por otro. Uno de los planteamiento más conocidos de La PNL es la clasificación de las personas en tres grandes renglones, los cuales presenta como Visuales, Auditivas y Kinestésicas e incluso la combinación de ellas pero con el predominio de un canal sobre los otros. Pero, basado en el adelanto científico del momento, aceptar ese planteamiento como un hecho absoluto e innegable se compara con el momento histórico en el cual el hombre imaginó al átomo como una partícula sólida, siendo que su condición real carece de tal concreción. Cabe preguntarse ¿quién ve en realidad? ¿los ojos o el cerebro? ¿qué afecta en realidad a la conducta? ¿la palabra o la intención? ¿qué determina la kinestesia? ¿es psicológica o genética? ¿qué se debe entender por comunicación? ¿hasta qué punto el uso de las expresiones en el lenguaje y la postura demuestran la personalidad? ¿o demuestran patrones aprendidos? ¿qué tipo de persona se desea ser? ¿multidimensional o plana? |
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