• Narrow screen resolution
  • Wide screen resolution
  • Auto width resolution
  • Increase font size
  • Decrease font size
  • Default font size
  • default color
  • red color
  • green color
Directorio de Empresas Industria Negocios Costa Rica
Principal arrow Blog arrow En las empresas, ¿poder centralizado, o poder distribuido?

En las empresas, ¿poder centralizado, o poder distribuido?

lunes, 24 de abril de 2006
Índice de artículos
En las empresas, ¿poder centralizado, o poder distribuido?
Evolución cultural y empowerment
Profundizando en los conceptos
Más sobre el empowerment
Empowerment individual

Más sobre el empowerment

Precisamente en 'Leaders', los autores, apuntando a la parte soft del auténtico empowerment, destacan cuatro componentes que impactan ciertamente en el corazón de las personas. Uno, tras 30 años en el área de formación de una gran empresa, rara vez ha experimentado alguno de estos componentes del empowerment, pero ciertamente los ha echado de menos:

• sentimiento de significancia;
• sentimiento de competencia;
• sentimiento de pertenencia, y
• sentimiento de disfrute.

Realmente, creo que uno se siente importante si puede materializar sus intenciones, y, por el contrario, se siente insignificante si no es así. Y se siente competente, si la organización se lo hace sentir. Y siente que pertenece a la comunidad, si la misma cuenta con él. Y disfruta por todo lo anterior, en la misma medida en que se frustra cuando lo anterior no existe. La verdad es que la satisfacción, el disfrute en el trabajo, sería bastante más común de lo que pueda parecer, de no ser por elementos —diríase que inevitables, pero que se pueden eludir— que lo dificultan. La psicología de la felicidad, a la que parecen aludir Bennis y Nanus en su libro aunque muy de pasada, está siendo muy estudiada desde hace poco tiempo, y tiene en Seligman y Csikszentmihalyi dos grandes maestros; pero el hecho es que el empowerment, bien orquestado y entendido, contribuye decididamente al disfrute en el trabajo. Y, como el lector estará seguramente pensando, un falso empowerment genera sinsabores: el trabajador prefiere carecer de autoridad que recibirla engañosamente.

Volviendo a su relación con el liderazgo, el empowerment va tan de su mano que, normalmente, o funcionan bien las dos cosas, o ninguna. Hace unos 30 años, Robert K. Greenleaf formulaba la doctrina del Servant Leadership (liderazgo de servicio), hoy más admitida que entonces, según la cual el jefe ha de ponerse al servicio de las necesidades (no de los deseos) de los trabajadores, en el propósito de que estos puedan ofrecer su mejor contribución a la empresa. Greenleaf, como se ve, era otro notable defensor del empowerment, de modo que si lo consideramos padre del liderazgo de servicio, también cabe considerarle antepasado próximo del empowerment movement, y esa es la razón de que le recordemos también y tan bien. Pero pasamos ya a formular algunas reflexiones sobre la experiencia recogida en varios años de aplicación de este postulado, es decir, sobre cómo el poder se ha ido descolgando de lo alto de las organizaciones para ir llegando, reconocible o desdibujado, hasta los trabajadores de a pie.


Equipos autodirigidos

Por centrarnos, como venimos haciendo, en el empowerment de los trabajadores (el más significativo, dentro de la empresa), creemos recordar que primero se cedió (o se simuló ceder) poder a elegidos equipos de personas; surgieron, a principios de los años 90, los empowered (or self-directed) teams. Antes de eso, el trabajo en equipo, en modalidades diversas (círculos de calidad, grupos de desarrollo, luego los kaizen teams...) se había incrementado sensiblemente en aquellos años, por mor de la calidad y la competitividad. A este propósito, los resultados parecían desiguales o discutibles; pero al menos se fue gestando el desarrollo del espíritu de pertenencia y se fue aprendiendo a trabajar en colaboración. Los trabajadores se vieron quizá sorprendidos por la oportunidad de formular públicamente sus puntos de vista, y contrastarlos incluso con sus superiores jerárquicos. Justamente, la presencia de distintos niveles jerárquicos condicionaba en muchos casos la comunicación interna del equipo: había, en esos casos, un cierto clima de autoridad vigilante, cuando no ejerciente.

Surgieron, por consiguiente, los denominados equipos autodirigidos, con mayor o menor autonomía, siempre con misiones y conclusiones sometidas a la Dirección. En Estados Unidos, algunas primeras grandes empresas optaron por esta modalidad de empowerment: Texas Instruments, Procter & Gamble, la cadena hotelera Ritz-Carlton... Esta cadena hotelera obtuvo el “Malcolm Baldrige National Quality Award” de 1992, de modo que siguió apostando por su fórmula básica: formación + empowerment + reconocimiento. Esta fórmula, como era de esperar, llegó a nuestro país y fue impulsada por los ejecutivos más innovadores de entonces: entre ellos, Miguel Canalejo, Eduardo Montes, José María Merino, Miguel Iraburu..., citando sólo a quienes, en mi desempeño profesional, pude conocer. El movimiento se entroncaba con el proceso de cambio y, por lo tanto, se inspiraba en cada organización en los objetivos estratégicos, la visión del futuro deseado y los valores colectivos proclamados para alcanzar dicho futuro.

Cuando uno recuerda aquella época, le parece que había más liturgia que doctrina: entrega de premios, foto incluida, a los equipos más destacados... Pero esta etapa sirvió, sin duda, para que todos los participantes nos acostumbráramos a asumir nuevas perspectivas y responsabilidades, y ampliar nuestros horizontes. Los horizontes de los trabajadores, como su iniciativa, su creatividad o su desarrollo profesional, habían estado siendo, en alguna medida, limitados o sofocados tradicionalmente en las empresas, y había que contar ya con todos los valiosos recursos disponibles en las personas: un imperativo de los nuevos tiempos. De modo que el trabajo en equipo, y especialmente el de los equipos autodirigidos, sirvió para prepararnos para la siguiente etapa: la asunción de mayor autonomía individual.



 
 
 
  • Clasificados
None
Nuevas tendencias en la oficina actual
Eliminación de espacios cerrados, mesas que se transforman según las necesidades,...
Nuevo centro capilar IMD en Madrid
El centro clínico dermatológico capilar IMD Dermatológico ha abierto un nuevo...
Todos los principales fabricantes...
p { margin-bottom: 0.21cm; } Los hábitos del consumidor han hecho que progresivamente el...
Con los consejos de Abrisud, garantiza...
Para evitar los daños que pueden ser ocasionados a tu cubierta de...
European School of Economics: 5 Millones...
La Fundación de la European School of Economics lanza “200 Nations, One...
Foofind buscador de Torrents
El español creador de otras tantas polémicas maravillas tecnológicas ha creado...

páginas amarillas